Descripción del proyecto.


Durante los últimos años se ha venido registrando un aumento de interés en la filosofía académica por la cuestión medioambiental. Los principales desarrollos se han producido en el ámbito de la ética y en CTS (ciencia, tecnología y sociedad), habiendo captado también la atención de la filosofía política. Este crecimiento en los estudios que, de un modo u otro, abordan la relación entre el ser humano y su entorno (o naturaleza, medioambiente, paisaje, espacio, etc.) resulta paralelo al esfuerzo realizado en múltiples disciplinas científicas por la resolución de los problemas ecológicos, así como a la más o menos sostenida preocupación social por el deterioro del medioambiente y el futuro del planeta.

Dadas las características propias de la crisis ecológica como objeto de estudio, empieza a percibirse la necesidad de una actitud y una práctica transdisciplinares, que superen el reduccionismo y la compartimentación de saberes. Esta apuesta por la ampliación y la inclusión no debe ir acompañada de una pérdida de rigor, algo que sin embargo se observa en parte de los análisis realizados por los científicos sociales, colectivos ambientalistas, ONGs y otros especialistas (ingenieros, técnicos, etc). En efecto, resulta posible detectar en sus discursos simplificaciones, confusiones y una escasa solidez argumentativa, algo que podría verse sustancialmente solventado a través de la reflexión filosófica, lo que a su vez repercutirá (si se dan las circunstancias adecuadas) en una mejor formulación de políticas ambientales.

Este proyecto nace del reconocimiento de la necesidad de reformar las categorías del pensamiento para abordar la comprensión y transformación de la realidad ambiental desde una mirada compleja y transdisciplinaria. Esto se debe en última instancia a la sospecha de que la filosofía milita en contra de la resolución de los problemas ambientales, particularmente a través del predominio de una epistemología y una ontología basadas en la dicotomía sujeto-objeto. Si esto demuestra ser cierto, la superación del modelo cartesiano sería una tarea prioritaria para la filosofía del medioambiente.

El punto de partida es la crisis ecológica global. Ante ella, se pretende evitar la tendencia a encajar los hechos en armazones teóricos prediseñados y tomar en serio la oportunidad de cambio que ofrece el actual estado de cosas, no solo para la revisión de nuestras formas de vida y modos de organización, sino para la reconstrucción del sistema sujeto-realidad-conocimiento.

Tres son las cuestiones que recorren este proyecto: 1) la complejidad, 2) las dicotomías -sujeto/objeto, sociedad/naturaleza, realidad/construcción- y 3) la emergencia de la “globalidad”, como perspectiva epistemológica y característica asociada a muchos de los problemas ambientales actuales, como los dos casos de estudio elegidos: la destrucción de la capa de ozono y el cambio climático.

El objeivo es que el trabajo realizado contribuya a la posible solución de los problemas reales, a través de la elaboración de una base filosófica sólida y rigurosa desde la que analizar las diferentes dimensiones de nuestra relación con el entorno (ética, epistémica, ontológica, estética y otras). Ésta habrá de servir para la construcción de “pasarelas” entre los diferentes campos de conocimiento que se ocupan de la problemática ambiental (ciencias naturales y sociales) y los diversos actores involucrados en su gestión (academia, sector privado, políticos, etc.).


Temas de investigación



I. FILOSOFÍA Y CIENCIAS AMBIENTALES

II. COMPLEJIDAD Y CIENCIAS SOCIALES

III. EMERGENCIA Y CONSTRUCCIÓN DE LOS PROBLEMAS AMBIENTALES GLOBALES.

TESIS